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Las Creencias. Limitantes son tus Creencias Limitantes .

Posted by EduLopez in Creencias | Inconsciente

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Tus creencias han sido interiorizadas en tu mente inconsciente mediante tu mente consciente provenientes de tu medio ambiente sobre todo en los importantes años de tu infancia, y tienen que ver con tu educación y cuando empiezas a querer a tus padres.

Creímos prácticamente todo lo que ellos nos decían y lo dimos por cierto. No sólo respecto de lo que hemos oído, sino de lo que hemos visto.

Cuando a mí me cuentan u oigo algo de que “el mundo es un lugar peligroso” o de que “cuesta mucho ganar dinero”, y yo veo materializada esta idea, ya que veo a mi padre llegar tarde a casa, le veo sufrir porque gana poco, le veo preocupado ya que vivimos en escasez económica, que al final es escasez energética.

como veo materializado aquello que se me dijo en un momento determinado, inmediatamente lo integro en mi vida y lo convierto en mi verdad, osea en mi creencia, y como consecuencia de que esa es mi creencia y mi verdad eso es lo que voy a materializar en mi vida.

Por eso es tan importante que tengamos conciencia de los pensamientos que nos abordan, y del lugar que esos pensamientos están ocupando en nuestra mente, en nuestro inconsciente.

Según se hayan comunicado tus padres contigo así van a ser los ingredientes que se incorporen a tu personalidad, tu conducta, tu manera de juzgarles y de relacionarles con las demás personas del mundo.

¿Cómo se comunican los padres con los hijos ?

Cuando los padres quieren que sus hijos reaccionen como ellos desean, suelen comportarse de maneras particulares y normalmente de formas condicionantes.

Estas maneras pueden ser:

– Mártires
– Dictadores

Mártires: controlan al niño haciéndolo responsable de su sufrimiento y culpable por todo lo que pueda querer o hacer que no le caiga bien a estos mártires, a quienes nada les viene bien, y recurren a las quejas, los reproches, las lágrimas, las amenazas de que les va a dar una ataque, etc. Dicen cosas como…

-¿Ves cómo me sacrifico por ti y no te importa?
-¿Dejé todo para criarte y me lo pagas haciendo eso?
-¿En qué nos equivocamos que nos haces estas cosas?

Dictadores: controlan al niño o a la niña atemorizándolos cuando hacen algo no autorizado, son estrictos y amenazantes para que obedezcan y además todo los enfurece. Condenan de manera inapelable al niño, con burlas, gritos, despliegue de poder y dominación. Dicen cosas cómo…

-¿Cómo puedes ser tan estúpid@, cómo no te das cuenta de las cosas?
-¡Te avisé y ahora vas a ver lo que te pasa por no obedecer!
-Yo no tengo que darte explicaciones, lo haces porque te lo ordeno y punto.

A veces estos roles de mártir y dictador se combinan, se alternan y eso agrega mucha más confusión a los niños porque también van acompañados con demandas o manifestaciones de cariño.

Y lo más grave es que si un hijo llega a quejarse, a llorar o a reclamar por el trato que recibe puede volver a ser juzgado, culpado y descalificado.

¿Qué quiero decir con esto?

Quiero decir que sea cual sea la comunicación que tuvieron tus padres contigo en tu infancia, lo primero que has de entender es que no puedes hacerte cargo toda la vida de los problemas que amargaron o hicieron de tus padres personas mártires o dictadoras.

Basta con empezar a investigar de qué manera te afectaron esas actitudes, para comenzar a liberarte de sus efectos y no repetir nada de esto con tus propios hijos, con tus alumnos o con cualquiera de los niños o niñas que puedan estar bajo tu cuidado o simplemente en una conversación.

Entender esto es muy importante ya que “sean cuales sean las circunstancias, el éxito o el fracaso de las personas, estará basado en sus ideas, opiniones, creencias y convicciones.

Recuerda que la mente no sabe lo que es real y lo que no es real, sino que solo tiene en cuenta las creencias que posees y estas son muy importantes ya que forman una parte esencial de tu estructura mental.

Por lo tanto las creencias funcionan como la confianza; no hay un sustento concreto que las compruebe, son generalizaciones mentales a las cuales les das el poder de convertir en realidad aquello que no se ve.

Las creencias se pueden instalar por medio de la experiencia (por alguna vivencia) y por figuras de autoridad (padres, profesores, hermanos, ídolos…)

Cuando tienes una creencia instalada, actúas como si fuera verdad y eso te da mucha fuerza para sacar los recursos necesarios para llevarla a cabo, a la vez estas también comprobando tu creencia y reforzándola.

Detrás de cada una de tus estructuras mentales, hay una creencia. Algunos ejemplos cotidianos y muy sencillos son:

-te lavas los dientes porque crees que es bueno;
-fumas porque crees que te tranquiliza;
-tomas un café porque crees que te despierta;
-no tomas vino tinto porque crees que te da dolor de cabeza (si así fuera, toda Europa tendría dolor de cabeza).

Tus creencias varían en intensidad y dan sentido a tu mundo y a tu forma de ser porque son ellas las que te motivan si son creencias potenciadoras o te desmotivan si son creencias Limitantes.

¿Cómo se instala una creencia?

Cuando te vas desarrollando en el mundo desde pequeños vas filtrándolo que ves, lo que escuchas y lo que sientes y se va almacenando en tu memoria y en tu mente inconsciente.

Filtras cada evento de una forma especial y lo reproduces también de una forma especial. Reproduces la información según tus filtros que están basados en tus sentidos y experiencias.

Un bebé no tiene grandes experiencias, por lo tanto filtra principalmente a través de los sentidos y mediante los sentidos empieza a grabar y a acumular las creencias de sus padres de una manera específica para él.

¿Cuándo escuchaste la palabra resfriado por primera vez? ¿No te acuerdas? Seguramente porque fue a temprana edad. De pequeño te dijeron:

“Si te mojas te resfriarás”
“Si no te pones el sweater, te resfriarás”
“Si te da una corriente de aire, te resfriarás”
“Si saludas a alguien con resfriado, te resfriarás”
“Si andas descalzo, te resfriarás…”

En primera instancia como niño no le hiciste mucho caso a la predicción de tu madre, sin embargo, un día que estabas descalzo, efectivamente te resfriaste y tu mente lo grabó.

Lo que ha pasado es que un dia compruebas que de verdad eso que has escuchado en realidad también sucede y entonces la conviertes en cierto y por lo tanto en tu creencia.

Luego quizá también te sucedió que cuando te enfriaste, te resfriaste. Tu no recuerdas cuando se instaló esta información, simplemente tienes esa información en tu inconsciente y funcionas de acuerdo a ella.

Es así de simple, se repite el mensaje, se repite el mensaje, un día se te concede, te lo crees, lo grabas y lo conviertes en tu realidad y en tu verdad. Es tu ley. Y tu ley siempre funciona y está a tu disposición.

Las creencias las instalamos todo el tiempo y también las modificamos.

Por ejemplo la creencia de que los Reyes Magos existen, seguramente ya la cambiamos.

Sería catastrófico sino pudiéramos cambiar creencias. Algunos pensarán que es malo andar descalzo y que se enfermarán si lo hacen, otros pensarán que no sólo es agradable andar descalzo, y lo disfrutarán, y no sólo eso, sino que además ya habrán conseguido romper con esa creencia que para ellos era negativa.

Las creencias se convierten en verdades.

Las creencias de salud son muy fuertes y funcionan por la fuerza que les otorgamos.

Por ejemplo pensamos:

“Si mi madre sufrió de migrañas, yo seguramente también las tendré”
“Si mi padre fue calvo, ese es mi destino”
“A los cuarenta necesitaré gafas inevitablemente igual que mi madre y seré calvo”, etc…

Lo que ocurre es que actúas como si fuera verdad y por eso se manifiestan estos síntomas en tu vida.

Hay experimentos médicos publicados en los que se usaron placebos con un grupo de pacientes y medicamentos reales con otro grupo.

Al grupo de los placebos se les dijo que era el último grito de la ciencia y lo mejor que había en la actualidad. Los resultados fueron asombrosos, el grupo con placebos mejoró considerablemente en comparación el grupo que tomó los medicamentos reales y que no se le dijo nada espectacular del medicamento, ni de la mejoría.

Este es un ejemplo de las creencias en acción.

Otro experimento que también está registrado fue con enfermos de cáncer.

A un grupo se le dio quimioterapia normal y al otro grupo se le dio quimioterapia con placebos. Los dos grupos perdieron el cabello. Es otra prueba de la fuerza de las creencias.

Cada quien tiene su sistema de creencias. Creencias con respecto a la familia, con respecto al trabajo, la salud, la alimentación, el sueño, la herencia, etc.

Las creencias positivas o creencias potenciadoras son permisos que actúan sobre nuestras capacidades.

Las creencias negativas o creencias Limitantes nos frenan y no encontramos las capacidades aunque las tengamos.

Ya sabes: “Si crees que puedes, tienes razón. Si crees que no puedes, también tienes razón.” (Henry Ford)

Así de sencillo.

Es bueno analizar cuáles de tus creencias son creencias potenciadoras en tu vida y cuales creencias no lo son y darte cuenta cuales no son funcionales para ti y así cambiarlas por otras que si te potencien.

Es importante cuidar cuales creencias estoy aceptando en mi vida, ya que me afectan directamente. Y también tomar conciencia de cuidar que creencias estoy implantando en otros, como en niños, ya que se regirán por ellas.

EDU LOPEZ

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